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Sanofi

Quiste primario de bazo

almudena alvarez acedo

Puntos Clave

Quiste esplénico primario o verdadero. Quiste epidermoide de bazo. EsplenectomÍa.

Resumen (palabras clave)

Las tumoraciones esplénicas benignas son poco frecuentes. Se clasifican en quistes primarios o verdaderos parasitarios o no parasitarios y secundarios o pseudoquistes tras un traumatismo, hemorragia o infarto..... .

Introducción

Se expone el caso clínico de un quiste esplénico primario sintomático, debido a su baja prevalencia y a las peculiaridades del caso. Se barajaron distintas hipótesis y finalmente la anatomía patológica confirmó el verdadero origen del quiste.

Motivo de consulta

Paciente mujer de 31 años. Presenta, de forma súbita, dolor abdominal difuso e intenso, punzante, con irradiación a nivel escapular izquierdo, transfixiante y vegetatismo.

Antecedentes

Sin alergias medicamentosas conocidas. Sin hábitos tóxicos. Adenoidectomía al año de vida. Apendicectomía a los 4 años de edad. Hemiparotidectomía izquierda por adenoma pleomorfo 2009

Clínica

Constantes: TA 101/ 69, FC 78. Tª 35.7ºC. Sat O2: 99% Malestar general. Palidez cutánea. Normohidratación cutáneo-mucosa. Auscultación cardiaca con tonos rítmicos, sin soplos ni roces, alguna extrasístole aislada. Pulsos periféricos presentes y simétricos. Auscultación respiratoria sin hallazgos. Abdomen poco depresible, doloroso a la palpación difusa, con signos de descompresión positiva. No se palpan masas ni visceromegalias, pero el dolor dificulta la exploración.

Laboratorio

En Urgencias: Hemograma, perfil renal, perfil hepático, PCR, amilasa y CK sin alteraciones. Sedimento de orina y gasometría arterial sin hallazgos. Estudio por Medicina Interna, destaca: PCR 5.49 0-5 , IgM antiB2 glicoproteína 23 > 10 positivo , IgM anti-cardiolipina 36 10-40 límite de positividad, anticoagulante lúpico negativo, anticuerpos IgM contra Mycoplasma +, Dímero D de fibrina 1171 0-500 , serología contra Echinococcus granulosus negativa, antígeno 19.9 240 0-39 , antígeno 125 39.93 0-35

Radiológica

- Rx tórax y abdomen sin alteraciones - Ecografía abdominal: Esplenomegalia con una lesión de 10 cm, con contenido ecogénico y otras lesiones más pequeñas, hipoecoicas, triangulares y periféricas, que podría corresponder a infartos esplénicos, pero se recomienda completar estudio con TC abdominal. Líquido libre abdominal perihepático, periesplénico y en pelvis. Probable hemoperitoneo. - TC abdominal con contraste : Esplenomegalia 15 cm a expensas de una lesión quística de 8,5 x 8 x 8,9 cm diámetros antero-posterior, transverso y longitudinal respectivamente y a otra lesión multiloculada adyacente de 4 x 2 x 3,5 cm. Se observan algunas pequeñas calcificaciones en la pared de ambas lesiones. La mayor de las lesiones condiciona un efecto de masa sobre la curbatura mayor del estómago. Las lesiones son sugestivas de hidatidosis esplénica. - RMN abdominal con contraste : Lesión multiquística /multiloculada esplénica de 9,3 x9,4 x 8,1 cm sobretodo a costa de un gran quiste-lóculo de 9,3 cm. Muestra paredes definidas, sin niveles intraquísticos ni signos de hemorragia y, con el contraste endovenoso muestra realce fino laminar mural marginal y en los septos. Existe una banda laminar de líquido periesplénico, perihepático y pleural bilateral. Aunque los infartos pueden presentar aspecto quístico, los hallazgos globalmente sugieren quiste hidatídico. Otras: ecocardiograma, Holter, angioTAC torácico sin alteraiones

Endoscópica

No realizada

Tratamiento

La paciente fue valorada inicialmente en el Centro de Atención Primaria CAP , donde se inició el dolor, mientras esperaba a ser atendida por un motivo administrativo. Debido a la intensidad del dolor y su irradiación torácica, se inició tratamiento analgésico con paracetamol 1g ev, metamizol ev, butilbromuro de hioscina IM y metoclopramida ev. Fue trasladada al centro hospitalario de referencia mediante una ambulancia medicalizada, ante la sospecha de perforación de víscera hueca o pancreatitis aguda. Los pulsos periféricos presentes y simétricos y el ECG sin alteraciones descartaron a priori la disección aórtica. Las exploraciones básicas en urgencias no mostraron alteraciones y la paciente mejoró con el tratamiento que se le había adminsitrado en el CAP. Tras varias horas en Urgencias, cirugía descartó abdomen agudo y la paciente fue dada de alta, sin dolor. Presentó molestias a nivel de hipogastrio, que con reposo y analgesia durante 48h, cedieron por completo. A los 15 días la paciente, asintomática, consultó la sintomatología presentada con Ginecología. La ecografía transvaginal mostró abundante líquido libre en pelvis, sin apreciar lesiones a nivel uterino ni ovárico, por lo que solicitó ecografía abdominal para completar el estudio. Tras los hallazgos en la ecografía abdominal quiste de 10 cm + imágenes sugestivas de infarto esplénico , se solicitó estudio con ecocardiograma, Holter, estudio completo de coagulación, y angioTAC para descartar un origen tromboembólico del dolor. Todo resultó negativo a excepción de una moderada elevación de anticuerpos anticardiolipina y anti-beta2-glicoproteína., en 2 determinaciones separadas por 4 meses. Por otra parte, los estudios por imagen TC y RMN sugerían quiste hídatídico, a pesar de que las serologías de E. granulosus fueron negativas en 2 determinaciones. Las calcificaciones que se observaban en la pared del quiste apuntaban hacia una entidad más bien crónica, e iban en contra de la hipótesis del infarto esplénico. Se decidió entonces realizar tratamiento con albendazol 400 mg / 12h 3 tandas de 30 días, con periodos de descanso de 15 días entre una y otra . Al cabo de 6 meses des del episodio de dolor agudo, se realizóquistectomía y esplenectomía total mediante cirugía abierta abordaje subcostal izquierdo , previa vacunación antineumocócica, antimeningocócica, anti-Haemophilus influenzae y antigripal. La evolución postoperatoria fue satisfactoria. El análisis de la pieza quirúrgica demostró que el quiste estaba constituído por una paret fibrosa con calcificaciones y focalmente revestido por epitelio escamoso benigno. Estaba bien delimitado del parénquima esplénico adyacente, que era de coloración terrosa rojiza y marcadamente congestivo. Así, el diagnóstico acabó siendo el de un quiste epidermoide.

Bibliografía

1. Cordobès J. Molina F. X. Et al. Quiste epidermoide esplénico gigante. Cir Esp. 2005;78 1 :55-7 2. Blesa E., Ayuso R. et al. Quiste no parasitarios de bazo. Cir Pediatr 2009; 22: 39-41 3. Gil-Rojas N., et al. Quiste esplénico verdadero. Informe de un caso y revisión de la bibliografía. Rev Med Hosp Gen Mex, 2010; 73 4 : 245-251

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