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Sanofi
Dolor-abdominal Sanofi
Estrés y enfermedad

Estudios médicos han demostrado que existe una clara relación entre estrés y estado de salud física. El aumento de los requerimientos emocionales y mentales induce en nuestro organismo una ligera reacción de “huida o lucha”.

Esta respuesta mejora nuestro rendimiento físico y mental ante un nuevo reto, pero sólo durante periodos breves de tiempo. Pero si la situación de estrés es constante, esta respuesta puede transformarse en fatiga, tensión y alteración de los procesos biológicos del organismo. Además de dolor abdominal, el estrés puede hacer que aparezcan o empeoren otros síntomas, como:

  • Dolor de cabeza o migraña
  • Insomnio
  • Alteraciones del ciclo menstrual
  • Disfunción sexual
  • Depresión
  • Trastornos digestivos
Identifique las fuentes de estrés

En la sociedad en que vivimos, es prácticamente imposible llevar una existencia completamente libre de estrés. El primer paso para controlar el dolor abdominal secundario al estrés consiste en identificar los factores o situaciones de estrés que desencadenan los ataques de dolor. Esto se puede conseguir recomendando a su paciente que lleve un registro de sus actividades, reuniones, lugares, etc…, en un diario personal. También debe anotar cuándo sufre una crisis de dolor: ¿Después de una reunión con su jefe?. ¿Antes de la clase de matemáticas?. ¿Después de una reunión familiar?. ¿Tras ver una película de acción?. ¿En una fiesta elegante?. Después de no mucho tiempo, se podrán identificar claramente las situaciones que provocan el dolor.

Controle los factores estresantes

Si es posible hay que recomendar “tómese unas vacaciones” de las personas o situaciones que le estresan: intente, simplemente, evitar las situaciones que le alteran y le producirán dolor abdominal. Si determinados factores son simple y llanamente inevitables, puede ayudarle a reducir la tensión el hecho de reconocer que tal situación o persona le crean dificultades. Si es posible, hable de ello con un amigo de confianza, un consejero o un psicólogo; cualquiera de ellos puede ayudarle a diseñar una estrategia que le haga sentir que su paciente nuevamente es quien tiene el control de la situación. Aprender a reconocer y liberarse de los factores desencadenantes de estrés no sólo puede ahorrarle molestias abdominales, sino que puede aumentar el nivel de auto-confianza, tanto en su vida privada como laboral, y conseguir que tenga una visión más positiva del mundo.

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